Cosas Random XXIX

Ayer el mundo de la animación recibía una mala noticia. El estudio Manglobe, con más de 13 años a sus espaldas, se declaraba en bancarrota. Sé que no se trata del estudio de animación más conocido, ni tampoco del más prolífico, pero a lo largo de su historia han producido unas cuantas obras bastante famosas y queridas por el público. En particular, me gustaría destacar su primer sexenio de vida, época en la que Manglobe estaba enfocado en la producción de animes originales. Esas primeras series fueron, a mi parecer, sus obras más especiales, aquellas en las que el estudio consiguió imprimir su sello propio con mayor claridad, creando historias bastante singulares y, sobre todo, ambientaciones y personajes únicos.

No sé qué deparará al futuro de Manglobe, si es que realmente tiene algún futuro por delante, pero hoy me gustaría rendir homenaje a su trayectoria. Y para ello, querría hacer incapié, para que sean recordadas junto al nombre de Manglobe, en aquellas obras que más me han gustado, mis tres títulos favoritos del estudio: Samurai Champloo, Ergo Proxy y Michiko to Hatchin. Os dejo con sus openings y os invito a verlas, para que las disfrutéis tanto como yo:

Anuncios

Cosas Random XXVII

Como bien se han encargado de recordarme mis colegas de Ñyuum, hoy es una fecha especial. Tal día como hoy, en un 1 de agosto, cierto grupo de niños partiría hacia la mayor aventura de sus vidas. Muchos de nosotros hemos disfrutado en nuestra juventud viendo (y viviendo) sus viajes, hemos compartido sus penas y alegrías y hemos aprendido de sus valores. Estoy hablando, por si no habéis caído todavía, de Digimon Adventure, una serie que no necesita mucha presentación.

Sin embargo, hoy no solo celebramos el recuerdo del comienzo de la aventura. Hace un año, en la celebración del 15 cumpleaños de la franquicia, se dio a conocer que habría nuevo anime. Y no hablamos de otra continuación “con apellido”, de esas que tan poca relación tienen con la serie original. Lo que se anunció fue una continuación de la serie primigenia, en forma (como supimos un tiempo después) de 6 OVAs. De hecho, hace apenas un par de días comenzó a circular un nuevo vídeo promocional de la misma, y parece que ha gustado, ya que ha conseguido llegar a trending topic en nuestro país:

¿Os ha inundado la nostalgia? Se le suele guardar un cariño especial a la series de nuestra infancia y juventud. A veces, las tenemos tan exageradamente encumbradas que cuando las revemos años después nos estampamos contra la realidad, llevándonos un buen chasco. Pero creo que Digimon, a diferencia de otras, aguanta bastante bien el envite de los años. Es cierto que es una serie dirigida principalmente a público infantil, y no voy a negar que tiene muchas concesiones ñoñas, capítulos de puro relleno y repeticiones de escenas a rabiar (véanse las digievoluciones). Pero cuenta con una historia con contenido, momentos épicos de esos que tanto nos gustan y pone un énfasis enorme en los valores que intenta transmitir. Por eso nos gusta y nos seguirá gustando.

El vídeo de antes nos mostraba una nueva versión del conocidísimo tema del opening: “Butterfly”, aunque quizás por estos lares recordemos más la versión en castellano. Os dejo también por aquí otro de esos temas que tanto nos gustaban, Brave Heart:

Cosas Random XX

Tengo la impresión de que últimamente tienden a triunfar sobre todo las series violentas y llenas de tensión y sufrimiento. No lo voy a negar, yo también me he enganchado a series con esas características, algunas de ellas muy buenas y recomendables. Pero normalmente tengo una debilidad especial por las que son más tranquilas, sosegadas y, en particular, por aquellas que son especialmente bellas. ¿Dónde se encuentra la belleza? A veces una obra es bella no por su dibujo y estética (que también), sino por la forma en la que plasma su historia, por saber crear escenas llenas de ternura y magia, por conseguir tratar temas delicados con elegante naturalidad o incluso por su capacidad para sacar los detalles más hermosos de cada personaje.

Se me ha ocurrido hacer una lista recopilando obras de anime que deslumbren en este sentido, y os las iré trayendo una a una. Y para inaugurar la idea, hoy os presento Aoi Hana, una hermosa serie sobre unas chichas, sus romances y sus sentimientos. En concreto, lo que os traigo es la versión completa de la canción de su opening. Disfrutadlo:

Cosas Random XVII

Hace unos días tuve una conversación sobre series “especialitas”; es decir, series crípticas, metafóricas, no fácilmente accesibles o que simplemente confunden al espectador con su extraña narrativa. Y hay un buen puñado de rarezas por ahí sueltas, creedme; algunas muy interesantes, otras más difíciles de digerir. Y hace no mucho, gracias a la recomendación de un amigo, pude añadir una nueva adquisición a la lista de “interesantes”: Mouryou no Hako. Se trata de una serie de misterio en la que lo real y lo inventado se confunden, escondiendo los secretos tan cerca que resulta imposible percibirlos sin ampliar el foco. Como otras obras de este estilo, no me resultó nada fácil seguirla al principio (de hecho, estaba completamente perdido); pero, por suerte, la serie poseía un encanto misterioso que me invitaba a continuar viéndola, algo de lo que no me he arrepentido para nada.

Parte de ese encanto casi místico del que os hablo lo podéis encontrar en el vídeo que os traigo hoy, su opening, que me embelesó desde el primer momento, lo admito, con sus estrambóticos adornos y efectos visuales:

Vídeo

Cosas Random VIII

Gracias a cierto amigo, el otro día recordé una gran serie que todavía no he tenido a bien de traer al blog. Estoy hablando de Planetes, obra que es capaz de trasladarte a otro mundo al mismo tiempo que te habla sobre los problemas que asolan la Tierra día a día. Una serie realmente sobrecogedora y, al mismo tiempo, esperanzadora. Y para ejemplificar estas dos facetas, hoy os traigo no uno, sino dos vídeos para vuestro deleite. Generoso me hallo.

El primero de ellos es el opening de la serie. El segundo vídeo contiene, en mi opinión, uno de los temas que mejor representa la inmensidad del espacio en el que se desarrolla la historia:

Cosas Random IV

Para la cuarta entrega de esta sección me apetecía traeros algo alegre y animado. Andaba dándole vueltas a qué podría ser cuando recordé la serie School Rumble, probablemente una de las comedias románticas escolares más conocidas en el mundillo del manganime. A pesar de sus defectos, es una serie que vi con gusto y me hizo pasar algunos momentos muy buenos, además de conseguir que me encariñase con varios de sus personajes.

Quizás algún día me anime y os hable un poco de ella, pero por ahora aquí tenéis su primer opening, resumen perfecto de lo que nos ofrece esta alocada serie: un tiovivo incansable de tonterías, amoríos y momentos divertidos.